ESTA NOCHE
Aceptemos por esta noche
que ni Dios ni el Diablo existen,
que son ambas criaturas creadas en la negación de nuestra soledad,
aceptemos por esta noche nuestra casualidad e insignificancia
aceptemos esta noche que seremos devorados por nuestros hijos
del mismo modo que ellos no podrán reparar el daño que les causamos.
Aceptemos por esta noche nuestra alma sin fondo,
ningún juicio moral o compromiso social nos avala esta noche,
aceptemos la sangre negra de la que fluimos,
renunciemos a la esperanza y al desencanto por esta noche.
Aceptemos esta noche,
esta noche de sencillez compleja
de creencias que quedan sin credibilidad
de palabras que pierden su halo embaucador
de mentiras que pierden su alivio reparador
de verdades dolorosas que rompen en la oscuridad.
Aceptemos esta noche blanca,
de campanas invisibles
de imágenes sordas desvanecidas,
aceptemos esta noche cegadora
esta noche como un agujero incoloro desaguador
que nos vacía de destino y de origen,
y nos atrapa, en un tiempo personal sin significado
rasgado por el recuerdo y el arrepentimiento.
Aceptemos esta noche de luna de trapo
de un cielo colgante de tela vieja estrellada
Aceptemos nuestro papel inocuo
en este escenario nocturno de público vacío.
Aceptemos por esta noche
que ni Dios ni el Diablo existen,
que son ambas criaturas creadas en la negación de nuestra soledad,
aceptemos por esta noche nuestra casualidad e insignificancia
aceptemos esta noche que seremos devorados por nuestros hijos
del mismo modo que ellos no podrán reparar el daño que les causamos.
Aceptemos por esta noche nuestra alma sin fondo,
ningún juicio moral o compromiso social nos avala esta noche,
aceptemos la sangre negra de la que fluimos,
renunciemos a la esperanza y al desencanto por esta noche.
Aceptemos esta noche,
esta noche de sencillez compleja
de creencias que quedan sin credibilidad
de palabras que pierden su halo embaucador
de mentiras que pierden su alivio reparador
de verdades dolorosas que rompen en la oscuridad.
Aceptemos esta noche blanca,
de campanas invisibles
de imágenes sordas desvanecidas,
aceptemos esta noche cegadora
esta noche como un agujero incoloro desaguador
que nos vacía de destino y de origen,
y nos atrapa, en un tiempo personal sin significado
rasgado por el recuerdo y el arrepentimiento.
Aceptemos esta noche de luna de trapo
de un cielo colgante de tela vieja estrellada
Aceptemos nuestro papel inocuo
en este escenario nocturno de público vacío.